sábado, octubre 15, 2005

SITGES 2005 - PELI - Final Fantasy VII: Advent Children


La última frivolidad de Square Enix no es un videojuego sino una película basada en su estandarte insignia, la saga Final Fantasy, que desde su primer volumen allá por 1987 en Japón (1990 en los USA) ha ido (r)evolucionando el mundo de los videojuegos y de los juegos de rol en particular. No me extenderé en el tema de los videojuegos porque podría ser eterno de tanto que se puede hablar de ellos. Baste decir que el más importante de todos ha sido el FF VII que marcó a millones de jugones en todo el mundo por su jugabilidad, su historia, sus personajes y quizás por ser el primero en pasar a las 3D de la PSX primero y de los PC's más adelante. Luego otro que revolucionó fue el FF X que fue el primero de PS2 con un sistema de combates más dinámico gracias a la potencia de la nueva consola y unos gráficos increíbles. El tema es que a pesar de ser todos Final Fantasy's, la saga se caracterizaba por contar con historias independientes entre sí, con puntos en común como las fuentes de mágia que justificaban las historias, la flora y la fauna (con bichos tan carismáticos como los chocobos o los moguritos y otros tan amenazantes como Cactilio o los Malboro) y sobretodo las invocaciones tan espectaculares que se gastan los personajes. La teoría es que cada juego es un mundo paralelo o algún tipo de realidad alternativa, o que suceden en tiempos muy distantes entre sí donde las civilizaciones e historias anteriores han quedado en el olvido. En el fondo todo esto da igual. Ha habido un FF XI que era on-line, y está al caer el FF XII, pero entre estos, saltó la liebre, FF X-2, la primera secuela de uno de los juegos. Y una vez habierta la veda, se preparan para lanzar la secuela de FF VII, Dirge of Cerberus, y allí es donde entra en juego la película; un bombardeo de merchandising y de remembers del FF VII para volver a crear expectación (si es que se había perdido) alrededor de este nuevo título.

La película Advent Children es bastante plana en cuanto a historia, basa todo su trasfondo a los hechos acaecidos en el juego y los da por prácticamente sobreentendidos, exceptuando una breve y abstracta explicación inicial que más o menos nos situa ya para dejar paso a una sucesión de escenas de acción y la aparición secuenciada de personajes del juego a modo de mitología interna apta para iniciados pero muy poco 'friendly user' para los nuevos en esto de los Finals. Así que ya avisados de que historia, mucha no hay, nos centramos en los apartados técnicos de la película que realmente importan en esta clase de producciones.

Nivel de espectacularidad: Las luchas y las acrobacias y los efectos en general son dignos de alabar, algo a lo que Square Enix ya nos tiene acostumbrados pero que en pantalla grande gana realmente en... pues eso, en grandiosidad, ¿no? Esta clase de escenas hiperaceleradas y exageradas, cuanto más grande, mejor. Y el enfrentamiento final es realmente impresionante, no había disfrutado un clímax de acción tanto desde la lucha Neo Vs Smith al final de Matrix Revolutions.

Nivel técnico: Unos escenarios hiperrealistas al límite, rebasando cualquier barrera que pudiera imponer el factor CGI para adentrarse en algo que sin duda alguna merece el apelativo de realidad virtual con todas sus consecuencias. Pero, hay, no todo podía ser perfecto. Los personajes, muchos los han criticado por otorgar un cuidadoso modelado a los más principales y relegar a un segundo grado de calidad a otros más secundarios, y en cierto modo puede ser cierto, pero aún así yo le veo un defecto todavía mayor, y es que TODOS, absolutamente todos, son metrosexuales, se deben gastar una millonada en cremitas virtuales, porque tienen una piel taaan lisa y taaan perfecta y taaan toda del mismo color que los hace parecer demasiado artificiales en comparación con los escenarios. Ese desequilibrio resulta sorprendente si tenemos en cuenta que en la anterior incursión en el cine de esta gente, Final Fantasy: The Spirit Within, los personajes estaban cuidados al detalle creando imperfecciones en la piel (increíbles los making of) que me hacían dudar si me encontraba ante actores reales o vactores, pero este detalle se ha obviado en esta producción. Hay quien ve esto como una aproximación del estilo al anime y al manga, yo no se si el motivo es ese, pero lo que sí creo es que es un desacierto.

ANTES


DESPUÉS

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2 Comments:

Blogger Hombre Lobo said...

Dios... yo, que he consumido tantas horas de mi vida en la saga de FF, definitivamente tengo que revisar esta película. ¿Significa esto que ha resucitado la compañía Square Pictures? Pensé que se habían ido a la quiebra después del fracaso de la anterior película de Final Fantasy?

3:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Aki Ross sigue siendo un sex symbol de principios del siglo XXI, como Rebecca Romijn-Stamos o Katie Holmes.

10:07 a. m.  

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